“Me he quedado a las puertas”, lamenta Marta Canella sobre su temporada, en la que ha rozado el ascenso a la Liga 1 con el Barça y la plaza olímpica con la selección 3x3

 

“Lo pensaba estos días. Me he quedado a las puertas”, resume Marta Canella en el repaso de su temporada, todavía sacudiéndose la tristeza. No existe mayor infierno que el que limita con el paraíso. La baionesa ha acariciado el ascenso a Liga Femenina 1 con el Barcelona y la clasificación para los Juegos con la selección española de baloncesto 3x3. Todo se le ha escurrido entre los dedos. “Valoro la temporada muy positivamente. Hicimos una liga regular increíble en el Barça igual que toda la fase de clasificación con España”, analiza. “Posibilidades de fase de ascenso tendré más. Posibilidades de estar tan cerca de unos Juegos no lo sé. Me cuesta creerlo, más que nada porque es cada cuatro años. Volver a dar con un grupo que encaje tan bien dentro y fuera de la pista para tenerlo tan cerca...” La duda queda balbuciendo.

El dolor de la campaña convencional ya había sido procesado. El Barcelona, invicto en liga regular, logró meterse en una de las finales de ascenso. Lo lograron las azulgranas en un último cuarto épico ante el Celta Zorka Recalvi, útero baloncestístico de Canella. El Leganés, sin embargo, les clausuró el acceso a Liga 1 (78-69). Canella sigue sin definir su próximo destino. “Todavía no lo tengo cerrado. No puedo contar mucho”, aclara.

De ese disgusto se tuvo que reponer a marchas forzadas. Un nuevo reto le aguardaba. A Canella y otras jugadoras, como la céltica Celia García, las había convocado la Federación Española en dos ocasiones durante la temporada, aprovechando las ventanas FIBA. Con ellas se creó un grupo de trabajo sobre el que construir la selección española de 3x3. Esta modalidad se estrena en el programa olímpico en Tokio. En las dos concentraciones, en Ourense y Madrid, apenas pudieron entrenarse. Lo impidieron varios positivos por COVID, a la postre falsos. Los responsables federativos organizaron un campus más intenso a la conclusión de la liga, que sirviese como criba definitiva. Marta Canella fue seleccionada junto a Sandra Ygueravide, Aitana Cuevas y Vega Gimeno; cuarteto a las órdenes de la legendaria Anna Junyer.

“En el 3x3 tienes que ser un especialista muy bueno en algo, tirando de tres, en uno contra uno o en defensa, con alguna característica destacable, o ser polivalente si puedes aportar y no restar en ninguna faceta del juego”, explica Canella. España disponía de un referente interior en Aitana Cuevas y un perímetro potente con Ygueravide y Gimeno. A la versátil Canella le tocaba ejercer de cemento, cubriendo las carencias que en cada combinación pudiesen aparecer (“yo tengo mi hueco”). La baionesa asimiló pronto las exigencias de esta variante, que se juega a partidos de 10 minutos, posesiones de 12 segundos, canastas de 1 punto y triples de 2; a la sexta falta se lanzan dos tiros libres y a la décima se conserva además la posesión. “No puedes frenar el partido sin que te hagan daño. Hay muchos espacios. Es un juego de errores. Hay que intentar minimizarlos y suceda lo que suceda, ir siempre a por la siguiente jugada”, define.

El camino que aguardaba a las de Junyer era tan complicado como acelerado. Selecciones de menor calidad se habían asegurado su plaza gracias a una presencia más regular en las competiciones. Otras poderosas como Francia y Estados Unidos debían someterse al filtro previo. España inició el asalto a la plaza olímpica como 13ª del ranking tras ganar la prueba de las Woman Series en Suiza y ser segunda en Francia.

El Preolímpico se disputó en Graz. España venció a Italia (20-21) y perdió con Suiza en la primera jornada del grupo (16-14). En la segunda jornada derrotaron a China Taipei (22-10) y a las anfitrionas austriacas (21-13), accediendo a los cruces. El triunfo sobre Australia (14-12) en cuartos alentaba su sueño. Tras no poder superar a Estados Unidos (21-13), las españolas debían jugarse la tercera y última plaza con Japón, que había caído 14-15 ante Francia. Canella y sus compañeras lo tuvieron en la mano, en esos diez minutos que igual parecen siglos que apenas un instante. Remontaron un mal arranque y dominaron. Cuevas anotó una milésima tarde la canasta que sentenciaba. Japón empató en el último suspiro y después decidió en la prorroga (18-20).

“Ahora mismo estamos muy fastidiadas, muy tristes, pero somos conscientes de que hemos hecho un campeonato muy serio. Es que nos quedamos a las puertas y es casi peor, no lo saboreamos igual”, insiste, aunque poco a poco la satisfacción le conquista terreno a la desolación. Marta Canella ha formado un equipo de 3x3 con otras internacionales. Competirá este verano en el circuito de Cataluña, en los trofeos Herbalife que organiza la Federación Española y espera que también en O Marisquiño. “Esta modalidad está creciendo mucho y bastante rápido. Me gustaría dedicarme más. Se disfruta muchísimo”, concluye. El umbral de una decepción es también el vestíbulo de otra ilusión.

Armando Álvarez
farodevigo.es