La selección española supera a domicilio al rival más duro en su camino hacia el Eurobasket - El domingo recibe a Rumanía

 

La selección española femenina de baloncesto inició ayer con una victoria la etapa del vigués Miguel Méndez en el banquillo y su camino hacia el Eurobasket de Eslovenia e Israel de 2023 al imponerse en Hungría por 62-66 en un choque donde le faltó fluidez ofensiva.

Afrontaba la selección española un partido muy relevante debido a varios motivos. El primero porque las húngaras están llamadas a ser, a priori, el rival más difícil del grupo. Pero además no se trataba de una cita cualquiera por lo que tenía de comienzo de una nueva etapa, con Miguel Méndez de técnico y sin Laia Palau como internacional.

Empezó el enfrentamiento marcado por parciales en una canasta y en otra, los cuales dibujaron un duelo equilibrado en la pista y en el marcador. Sin embargo, España sufría para concretar los lanzamientos pese a sus buenas prestaciones defensivas, manteniéndose a flote gracias sobre todo a los tiros libres.

Esa dinámica cambió en el segundo cuarto, cuando se vio a un equipo más entonado y acertado. Un 0-6 de inicio dio tranquilidad y, pese a que Hungría llegó a igualar la contienda, al 22-22 le siguió un 0-8 de la mano de Torrens y Conde para demostrar poderío. Parecía pues que, de seguir en esa línea, la ventaja podía ser cómoda al descanso. Pero al final se quedó en solo 5 puntos (28-33, min 20).

Cualquier atisbo de inquietud lo aplacó el cuadro visitante de vuelta a la pista inspirado y lograr diez puntos de ventaja (30-42), máxima del encuentro hasta entonces.

No le perdieron la cara a la contienda las húngaras y volvieron a ponerse a tres, con menos de cinco minutos para el final del tercer cuarto merced a un parcial de 10-1. Laura Gil cortó la sangría transformando dos tiros libres y un triple que ayudaron a las españolas a afrontar los diez minutos decisivos con siete puntos sobre sus rivales.

Esa renta la administró bien España, respondiendo con su propia medicina a los ataques exitosos de las húngaras. Así fue hasta que seis puntos sin réplica dejaron a las locales a solo tres. Reaccionó España, pero cuando parecía que lo tenían encarrilado, un 2+1 de Goree acercó a las suyas a tres, esta vez con 15 segundos para la conclusión. No hubo espacio para el vértigo. Y en la línea de tiros libres, las españolas terminaron por sentenciar. El domingo, España recibe a Rumanía en Almería.

EFE
foto FIBA