La promoción que lograra la primera medalla de oro europea en la historia del baloncesto nacional se ha reencontrado en el día de hoy en Zaragoza para compartir junto a Pilar Valero el ingreso del equipo en el Hall of Fame de la Federación Española de Baloncesto.

Un emotivo acto en el que la ex internacional aragonesa ha recibido el cariño de un nutrido grupo de familiares y amigos, así como el reconocimiento de la FAB y la FEB.

No pudo estar presente en Sevilla durante la ceremonia de ingreso de la Selección Española de 1993 en el Hall of Fame de la FEB, pero desde ese mismo momento, sus compañeras de vestuario tuvieron realmente claro que, tan prestigioso galardón, debía de poner muy pronto rumbo a Zaragoza.

Toda una historia de amistad y pasión por el deporte que dio comienzo tres décadas atrás y que ha llevado en el día de hoy a gran parte de las jugadoras y miembros del cuerpo técnico de aquel equipo a reencontrarse de nuevo en el Hotel Zentral de la capital maña.

Un emotivo acto en el que las campeonas del Eurobasket de Perugia 93 han estado acompañadas por José Miguel Sierra, presidente de la Federación Aragonesa de Baloncesto y por Elisa Aguilar, directora de Competiciones de la FEB.

Todo ello para poder llevar a Pilar Valero la medalla y el balón conmemorativo de su ingreso en el Hall of Fame de la FEB y que ha servido de homenaje a una carrera repleta de éxitos.

Así lo reconocía a su conclusión un José Miguel Sierra que ha impuesto a la ex jugadora la medalla de oro de la FAB junto a la entrega de una camiseta conmemorativa de la Selección Aragonesa: “Ha sido un día muy emotivo para todos nosotros porque es todo un reconocimiento a la que ha sido la mejor jugadora aragonesa de todos los tiempos. Es un homenaje a la Pilar jugadora pero, sobre todo, a la persona ya que ha sabido ganarse el cariño y la simpatía de todo el mundo. Siempre ha tenido un gran carisma tanto dentro como fuera de las pistas y eso se ha visto reflejado con la presencia de tanta gente llegada hoy desde tantos puntos de España para poder acompañarla”.

En representación de la Federación Española de Baloncesto, Elisa Aguilar no quiso dejar pasar la ocasión para reconocer un talento que fue mucho más allá de las pistas a lo largo de su carrera: “Como integrante de aquella Selección, Pilar merece todo el reconocimiento, pero ya no solo por su descomunal talento dentro de la pista, sino también por ser esa jugadora que todo el mundo quería tener en su equipo, el auténtico pegamento del vestuario y una sonrisa permanente que ayudaba mucho en los momentos más complicados. El gesto de sus compañeras de traer esto reconocimiento hasta su ciudad hace aún más grande el concepto equipo de aquella generación y engrandece aún más su figura”.

Palabras corroboradas por compañeras de generación como la capitana Carolina Mújica quien no quiso dejar pasar la oportunidad de sumarse a una jornada para el recuerdo: “Ha sido un merecidísimo homenaje para una persona muy especial y querida de aquella selección y de todo el baloncesto femenino”.

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