Con 197 internacionalidades y 15 años de bagaje en Selección Femenina, Silvia Domínguez comenzó a asumir su nuevo rol en el equipo durante la última Ventana: “Cuando ya nos esté aquí, me gustaría que las jugadoras más jóvenes me recuerden como a alguien que les ayudó a entrar y a sentirse cómodas en la Selección”

 

Silvia Domínguez ya ejerce como capitana de la Selección Femenina. Un rol con el que se ha estrenado en la primera Ventana de clasificación para el EuroBasket Femenino 2023. “Quiero ser la capitana que siempre me ha gustado que sean conmigo. Trato de empatizar desde la jugadora más importante hasta la última persona del staff. Es la manera de crear la familia que somos”, destaca la base.

Domínguez, que debutó como internacional absoluta en 2006 y contabiliza 197 internacionalidades, define así su filosofía: “Soy una persona racional a la que le gusta ese liderazgo, algo que ya he venido haciendo en mi club (Perfumerías Avenida) durante muchos años. Mi papel es ayudar a todo el mundo, saber ver las caras de tus compañeras cuando acaba un entrenamiento o un partido: saber quién está bien o mal, reconocer a quién hay que ir a darle ánimos”.

Silvia también tiene claro el legado que le gustaría dejar durante el tiempo que ejerza como capitana de una Selección Femenina con la que ha ganado ocho medallas: “Soy la más veterana y le saco muchos años a alguna que otra jugadora. Cuando ya nos esté aquí y piensen en mí como capitana, me gustaría que me recuerden como a alguien que les ayudó a entrar y a sentirse cómodas en la Selección”.

“Después de una jugadora con la trayectoria de Laia Palau, el relevo como capitana se vuelve bastante difícil. Ella creía yo podía ser ese relevo: ‘Me decía que fuera yo misma”, explica la nueva capitana de la Selección sobre su predecesora. Dos leyendas de nuestro baloncesto.

FEB