La justicia respalda los testimonios de las jugadoras a EL PAÍS y los enmarca dentro de su libertad de expresión

 

El Juzgado de Primera Instancia número 51 de Madrid ha desestimado este martes la demanda interpuesta por el exentrenador de la selección femenina de baloncesto, Lucas Mondelo, contra las jugadoras Marta Xargay y Anna Cruz. Mondelo denunció en su día que el relato que las jugadoras hicieron en agosto de 2021 en EL PAIS de las consecuencias que decían haber sufrido por el trato y los métodos del técnico constituían una intromisión en su derecho al honor. El exseleccionador pidió que se condenase a Xargay y Cruz a abonarle de forma solidaria una indemnización de 200.000 euros. La sentencia, ante la que cabe recurso, condena a Mondelo a pagar las costas del juicio.

“Perdí el sentido de la realidad, de cómo era yo. Pesaba 67 kilos, y mido 1,82m y me llamaba gorda. Lo cuento para ayudar a las niñas”, explicó Xargay en su relato, en el que confesó haber sufrido bulimia. Anna Cruz, por su parte, describió los métodos del técnico que la llevaron a abandonar la selección. “Me hizo la vida imposible. Su maltrato psicológico me causó estrés y depresión”, señaló. El fallo, que desestima la demanda de Mondelo, respalda el relato de las jugadoras sobre los métodos sufridos. “No todo vale para ganar, y ganar no lo puede justificar todo. Las medallas no pueden salir tan caras”, contó Cruz en su testimonio. “Hay límites que no hay que traspasar nunca y él a mí me llevó a un límite muy heavy”, apuntó Xargay. Dos testimonios que denunciaban las dinámicas insanas, y los entornos y mandos nocivos, como legado para futuras generaciones.

Tras valorar las declaraciones prestadas por los testigos de las partes y las conclusiones de las dos psicólogas forenses que intervinieron en el juicio, la magistrada acoge en la sentencia la posición mantenida por las defensas de Marta Xargay y Anna Cruz, representadas, respectivamente, por los letrados Carlos Mascort Yglesias y Yago Vázquez Moraga. La juez desestima íntegramente la demanda de Mondelo, de 54 años, al considerar que las opiniones de las jugadoras están amparadas por su derecho a la libertad de expresión.

Entre otras razones, la magistrada considera que, en atención al contexto en el que se realizaron, el soporte fáctico en el que se basan y el interés general del asunto, las expresiones empleadas por las jugadoras ni resultan peyorativas ni injuriosas, ni exceden los límites de su derecho a la libertad de expresión y opinión, por lo que suponen un ejercicio legítimo de ella. Por eso, la magistrada estima la petición de las jugadoras y desestima la demanda, tal y como además solicitó el propio Ministerio Fiscal, que en las conclusiones del juicio pidió igualmente la desestimación de la demanda de Mondelo.

La primera luz de alarma de que algo grave sucedía en la selección femenina de baloncesto la encendió Anna Cruz el 11 de enero de 2021. Ese día, la jugadora barcelonesa, de 35 años, campeona de la WNBA en 2015 y 158 veces internacional (ocho medallas), anunció su adiós al equipo con un contundente comunicado. “A la familia no se la trata así”, contó en su texto de despedida, sin citar a Mondelo, pero sin dejar lugar a dudas de a quién se refería. La de Cruz fue la segunda de una secuencia de retiradas de jugadoras ilustres que inauguró, en mayo de 2020, Marta Xargay, cuando tenía 29 años, integrante del grupo de leyenda que logró siete medallas consecutivas entre 2013 y 2019, con 147 internacionalidades. “Necesito coger aire. No disfrutaba”, dejó dicho Xargay para explicar una renuncia entonces temporal, que confirmó como definitiva el 15 de julio de 2021.

Entre medias, Laura Nicholls (9 medallas en 197 internacionalidades) también cerró su camino en la selección por motivos personales. Tres de las jugadoras más laureadas de la historia del baloncesto femenino español se quedaron fuera del reto del pasado verano, en el que la selección afrontó el Europeo de Valencia y los Juegos de Tokio de forma consecutiva, con solo 25 días de margen entre una y otra cita. Un desafío inédito en el que España cayó en cuartos en ambos campeonatos.

El 6 de agosto, dos días después de la eliminación de la selección femenina en los Juegos, la Federación Española de baloncesto anunció la destitución de Mondelo en un comunicado en el que explicaba que decidió “acogerse a una de las cláusulas de su contrato” y, “ante la no consecución de los objetivos deportivos que figuran en ella”, resolver el compromiso con el técnico, al que en octubre de 2020 habían renovado hasta 2024. Los testimonios de Xargay y Cruz, recogidos antes de los Juegos y cuya publicación quedó aplazada para no interferir en la dinámica de la selección, tuvieron la réplica de Mondelo ante la justicia, que ahora desestima su petición. El técnico —que en abril conquistó la liga japonesa con el Toyota Antelopes y fue elegido como mejor entrenador del torneo— alcanzó un pacto económico con la FEB en noviembre de 2021 para evitar el juicio laboral que planteó por despido improcedente, y demandó por la vía civil a las jugadoras.

 

Faustino Sáez
elpais.com
foto FEB