Tras el descarte el jueves de Leonor Rodríguez la selección española se queda sin representación canaria en la Copa del Mundo. Con la santacrucera Laura Herrera fuera de la órbita de Mondelo en las últimas competiciones internacionales, y Leticia Romero centrada en su aventura estadounidense, la cita mundialista de Tenerife queda huérfana de jugadores locales. Dándole una vuelta de tuerca esa referencia isleña quedaría en manos de Astou Ndour, formada durante varios años en el CB Islas Canarias. Pero en el plantel definitivo de 12 hay otra internacional española que puede decir que juega en casa, Bea Sánchez. Y es que la pívot de 28 años y natural de Rota (Cádiz) militó hace una década, durante dos temporadas (07/09), en el Uni CajaCanarias de la Liga Femenina 2. Fue, con 18 años, su "primera experiencia lejos de casa". El primer paso de una lenta pero siempre ascendente carrera que le ha llevado a ganarse un hueco en la selección absoluta.

"Recuerdo que vine con mi mejor amiga, Patri Berciano, para iniciarnos en el deporte profesional y lo cierto es que nos costaba ganar un montón", comenta la interior sobre una época a la que "ahora" da "más valor" que "en ese mismo momento". "Teníamos un buen grupo, la mayoría jóvenes por lo que nos divertíamos jugando y fuera también congeniábamos bastante", añade la roteña, que aprovechó su estancia en la Isla para "sacar el Bachillerato".

De esa época, y al margen de conectar con gente de la casa como "Eli Vivas, Laura Fernández y Vero Matoso", Bea hizo muy buenas migas con "la nigeriana Chineze" [Nwagbo]. "Las dos hacíamos muchas cosas divertidas hasta el punto de que Esther [la entrenadora] nos llegaba a poner a estirar en extremos para evitar tantas risas".

Los números de Sánchez en aquellas dos temporadas fueron más que discretos (2,5 puntos y 2,7 rebotes en menos de 12 minutos de media) antes de emprender nuevas aventuras, la mayoría de ellas también en la Liga Femenina 2. De hecho, hasta el curso 13/14 militó la andaluza en la categoría de plata. Ahora, tras una eclosión tardía, se ha convertido en el complemento interior preferido de Lucas Mondelo. "Si me lo llegan a decir hace cuatro años no me lo creo, pero trabajando y dando cada año un paso más me acabó llegando la primera convocatoria..." comenta como fórmula para progresar hasta el punto de haber promediado este pasado curso 11,5 puntos y 6,6 rebotes en el Uni Ferrol, cuarto de la Liga Femenina 1. Eso le ha permitido dar el salto al Girona.

Gaditana sin acento

Mirando el DNI, Bea Sánchez podría estar llamada a ser el alma de la fiesta dentro de la selección española, pero hablar general al menos dudas sobre ello. Por un lado por su estilo pausado, y por el otro su acento. Una década fuera de casa (Tenerife, Avilés, León y Ferrol) puede tener la culpa de ello. "Todo el mundo se ríe de mí porque no me ven el acento por ningún lado", reconoce, para revelar incluso que han llegado a decirle que es "gallega". "Pero será un gallego de mentira, porque me pongo a hablar diez minutos con alguien de Cádiz y enseguida se me pega", reinvindica con orgullo en su voz.

En lo deportivo, Sánchez no esconde que lo suyo, con la selección, ha sido "llegar y besar el santo" por el oro logrado en el Europeo del año pasado. "Me siento afortunada", admite sobre algo que "no cabía" en su cabeza. Volver a subirse al podio sería, para ella, un nuevo éxito, pero a lo que realmente le da valor a es al mero hecho de estar ahora mismo en Tenerife. "El simple hecho de jugar el Mundial en España es un reconocimiento a todas nosotras, a un grupo que lleva estando muchos años estando a un grandísimo nivel". "Ojalá llegue una medalla y podamos festejarla a lo grande", concluye. En la grada seguro que muchos se alegrarán.

 

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foto: LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO