La trayectoria de la selección española en los Campeonatos del Mundo ha ido reflejando la evolución del combinado nacional, pasando progresivamente de ser un equipo de nivel medio-bajo a subirse al podio en las dos últimas citas.

Así, España debutó en un Mundial de baloncesto femenino en Australia, en 1994. Las de Manuel Coloma, con la presencia de históricas como Ana Belén Alvaro, Blanca Ares o Elisabeth Cebrián, además de la tinerfeña Miriam Henningsen, se estrenó con una meritoria octava posición. El crecimiento continuó 4 años después, en Alemania. Nieves Anula contribuiría al quinto puesto alcanzado por la selección española, puesto que repetiría en 2002 en China, con la madrileña Amaya Valdemoro incluida en el quinteto ideal del campeonato y la tinerfeña Lidia Mirchandani disputando minutos de calidad. La pequeña bajada de un puesto en el escalón (sexta posición) en Brasil en 2006 sería la antesala de la época más gloriosa de la selección.

España hacía historia en 2010, en la República Checa, subiendo por primera vez al podio en un Mundial al colgarse el bronce. El equipo de José Ignacio Hernández derrotaba a Francia en cuartos de final, con partidazo de Amaya Valdemoro (28 puntos) incluido para clasificarse para semifinales, en las que. Estados Unidos era un escollo demasiado duro para las españolas, que lograrían rehacerse en la final de consolación para derrotar a Bielorrusia.

Y otro peldaño más, cuatro años después. España completaba una inmaculada primera fase superando a República Checa, Brasil y Japón. En cuartos caería China y en semifinales Turquía, llegando a una final en la que no se pudo con Estados Unidos. Siete jugadoras de aquella selección repetirán en la cita de Tenerife (Anna Cruz, Silvia Domínguez Laura Gil, Laura Nicholls, Laia Palau, Alba Torrens y Marta Xargay), en busca de completar una evolución mágica

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