Puede sentarse en la misma mesa que Pau Gasol y Amaya Valdemoro. Son los tres únicos españoles que poseen un anillo. Es la chica de las canastas imposibles (vuelvan a ver la de los Juegos de Río, en cuartos contra Turquía). Y además es la chica Mondelo, pues también le 'sufre' allá en Kursk, con quien conquistó la Euroliga en 2017. Es la emocional Anna Cruz, a quien unas molestias de rodilla a punto estuvieron de arruinarle esta Copa del Mundo.

¿Temió perderse esta Copa del Mundo?
    Ha sido duro toda la temporada. Incluso en Rusia, media temporada parada por los problemas físicos. Hemos seguido un plan para llegar lo mejor posible a este Mundial. No sé si estoy al 100%. Yo voy a dar lo que pueda. Cada vez que piso la pista intento no reservarme nada. Esa es mi mentalidad. Lo hablé mucho con Lucas, que a lo mejor no era la de siempre. 'Si tu me quieres en estas condiciones, si esto te sirve...". Hasta ahora ha ido la cosa bien, con un trabajo enorme de los preparadores. Él lo tenía claro. Nos conocemos mucho, sabe cómo trabajo y tenía plena confianza en mí.

Para un deportista, ¿las lesiones son lo más duro?
    Sin duda, es lo más complicado, porque no depende al 100% de ti. Muchas veces es un querer y no poder. Por el dolor o las limitaciones.

¿Qué tiene de especial Mondelo?
    Es una persona con la que se puede hablar. Intenta empatizar, entenderte, ponerse en tu situación. Son muchos años los que llevo con Lucas, tanto en la selección como en otros equipos, dos en Kursk y uno en Olesa. Tenemos una relación casi de amor odio, de pareja. Nos conocemos tanto... Ya sé lo que va a decir o hacer en cada momento. Cuando entra por el comedor ya sé si se ha levantado de buen o mal humor. Y él igual. Me dice, 'venga Cruz, ya sé que no te tengo que hablar hasta las 11 que tienes mal despertar'

Donde va, gana.
    Está las 24 horas pensando en baloncesto, no desconecta nunca. Supongo que hay otros técnicos que lo hacen igual, pero él tiene algo especial: en los momentos clave de los partidos se atreve a hacer algo que nadie espera. Y le sale bien. No es casualidad.


Para momentos clave, los de Anna Cruz.
    No tengo presentes en mi día a día esas canastas, aunque cuando estás en momentos duros, recordarlas te anima.


¿Considera que tiene un don?
    Para nada. Es que esas acciones las hago sin pensar. Simplemente ejecuto. No miro nada. Pienso 'palante'. La de Montenegro [cuartos del Europeo 2015] era una jugada después de tiempo muerto, algo más planificada. El balón pasaba por mis manos. La de Río... es que no había otra. Quedaban cuatro segundos, no había tiempo para más. Fue un poco de suerte, no considero que eso sea genialidad.


¿Volverá algún día a la WNBA?
    Eso suena lejos ahora. Vivo el día a día. Físicamente el cuerpo no está como antes. Empalmar temporadas... lo hice tres años y pasa factura. Aunque la puerta yo no la cierro. Es una experiencia que me encantó.


Para el que le pueda extrañar. ¿Compensa económicamente?
    Se gana mucho más en Europa o en China. Hay muchas americanas, estrellas mundiales, que juegan en Europa porque es donde ganan el dinero. En la WNBA hay un tope salarial [115.000 euros], que da igual lo buena que seas. Es un dato para decantarte. Mediáticamente a lo mejor compensa, pero puedes ganar el doble. Me parece bien que se reivindique. Hay muchos equipos que son la misma franqucia que el masculino y no entiendo que haya esa diferencia abismal. Es de risa. Taurasi estuvo sin jugar una temporada en EEUU, porque no le compensaba: el Ekaterimburgo le pagaba el sueldo entero para que descansara.


¿Derrotar a EEUU es una quimera?
    No están Sylvia Fowles ni Maya Moore, pero no nos flipemos: tienen un equipazo igualmente. Pero soñar es gratis. Son humanas, pueden tener malos días. Si nosotras o Australia tenemos ese día que metes todo... Es difícil y van un paso por delante físicamente. A lo mejor no hay tanta diferencia técnica o táctica, pero te sacan dos cabezas o dos cuerpos. Pero no es imposible ganarlas. Aunque en nuestra cabeza sólo está Bélgica.

 

Lucas Sáez-Bravo
elmundo.es
foto: LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO