Localizados sus propios puntos débiles, la selección afronta el partido de cuartos consciente del poderío del equipo de la talentosa Kia Nurse

La excelencia tiene sus propios peajes, "una mochila llena de piedras preciosas", que es como Lucas Mondelo define a la presión de los últimos éxitos. España busca este viernes (21.00 h., Teledeporte) sus séptimas semifinales consecutivas en un gran torneo, las terceras seguidas en los Mundiales. Y lo hace consciente de que el espejo en el que se mira aún no refleja esos atributos que la hicieron ser temida: "No nos reconocemos". Para contrarrestar la pujanza de Canadá, "un favorito claro para medalla. Han traído a todas sus jugadoras y las jovencitas de hace dos años de los Juegos Olímpicos han crecido y evolucionado", la selección tiene que enmendar unos errores que, al menos, tiene bien localizados.

Casi todo parte del aspecto físico, de una preparación plagada de minas en la que varias de las piezas clave convivieron con molestias. Alba Torrens, Anna Cruz y Silvia Domínguez... no están al 100%. Mondelo ha intentado conservar sus armas lo más frescas posibles para esta hora de la verdad, pero el juego se ha resentido. Sólo hay que ver el ataque, uno de los puntos débiles: de los ocho equipos en cuartos de final, sólo Nigeria anota menos que España (72 por partido). También hay seis selecciones con mejor acierto desde el perímetro (32,2%).

Con la defensa como pilar más sólido, mucho tiene que ver con el aspecto mental de un colectivo que el jueves, tras el alivio de derrotar a Senegal la noche antes, tuvo toda la mañana de descanso y desconexión, pues ansiedad es la palabra que más le rodea. "El partido contra Bélgica nos hizo daño, nos hizo dudar de nosotras mismas", reflexionaba Anna Cruz. "A veces nos autoexigimos demasiado", explica Mondelo.
"Un problema de manos y pases"

El propio seleccionador no tuvo reparos en desmenuzar los problemas en la pista. "Somos el equipo que más balones pierde y eso nos pasa por dos puntos: las transiciones ofensivas desorganizadas y las triangulaciones interiores, donde tenemos un problema de manos y pases. En defensa tenemos problemas de comunicación en los cambios defensivos", admitió.

Él mismo aportó las soluciones, la hoja de ruta para este viernes. "En ataque vamos a jugar más directos y provocar que el balón esté más con las exteriores que con las pívots; y que éstas se aprovechen de la revolución en el perímetro. Atrás vamos a ser más conservadores", apuntó Mondelo.

Lastres que no admiten resquicio ante Canadá, la revelación del torneo, liderada por la jovencísima Kia Nurse (segunda máxima anotadora del torneo con 19,7 puntos por partido y un 50% en triples) y que muerde en el rebote ofensivo con sus torres. "Eso significa que cada dos tiros un balón lo recogen de tu aro. Si hacen eso no les puedes ganar. No podemos defenderlo todo, pero si conseguimos minimizar eso y añadimos una reducción de nuestras pérdidas de balón, habrá partido".

Lucas Sáez-Bravo
elmundo.es
foto FIBA