Cabeza alta. Cabeza alta equipo porque lo habéis hecho como siempre, como sabéis, como jugáis.

Es cierto que lo hemos rozado, no sólo con la yema de los dedos, sino que con los 9 puntos de ventaja en el tercer cuarto casi, casi, nos hemos visto en la final, pero había que seguir jugando, había que seguir luchando y lo hemos intentado.
Nada que reprocharos. Ellas tienen a Liz Cambage y nosotras a pivots ”made in Spain” que poco pueden hacer por parar a una torre de 2’03cm que además sabe jugar al baloncesto.


Ella sola ha logrado la friolera de 33 puntos y casi la totalidad de las faltas de nuestras pivos. Cinco para Astou y Nicholls, cuatro para Laura Gil y dos para Bea Sánchez. Ya no podemos saber qué hubiese pasado si esa quinta falta de Astou se hubiese producido más cerca del pitido final, quizá las cosas hubiesen terminado de otro modo, no se sabe.

Sobre sus gestos al público... Podríamos generar un gran debate. Personalmente no me los tomé muy mal. Lo vi como parte del juego y esperé a ver si eso la desconcentraba y la sacaba del juego, pero no fue así. Quizá podía haberse ahorrado algunos gestos, es cierto, pero sé que cuando en Liga Femenina hay jugadoras que se encaran con el público te gusta si son de tu equipo y no te gusta si no lo son. Ella tiene esa superioridad, en juego y sobretodo en centímetros, que le hacen estar por encima del resto y permitirse ciertas licencias. Yo me lo tomé como Marta Fernández (comentarista en Teledeporte) y me reí, quizá porque para mí no llegó a sobrepasar la línea de lo antideportivo aunque estuvo cerca. Me quedo con sus gestos al final del partido donde buscó uno a uno a nuestro cuerpo técnico y con sus saludos al público, como haciendo las paces.


Volviendo a lo que realmente nos importa que es nuestra selección y no la #8 australiana, lo que hay que tener claro es que hay que reponerse a esto porque mañana (por hoy) tenemos una nueva posibilidad. Jugamos por una medalla. Jugamos por colgarnos del cuello una nueva medalla en un gran torneo. Y jugamos en casa. Por primera vez estas jugadoras disputan un torneo de este nivel como anfitrionas y se merecen subir al pódium y sentir en su piel la ovación que siempre les enviamos desde casa. Esta vez no sólo pueden sentirla sino que podrán escucharla y de verdad que se la merecen.


Hay que reponerse, aunque es cierto que duele no llegar a la final, sobretodo porque es “vox populi” que el combinado americano no está tan por encima del resto. Por una vez y sin que sirva de precedente parecía que EE.UU. podía ser factible siempre y cuando España jugase como hoy, como sabe, como nos gusta. Una pena no poder comprobarlo.


Tenemos que conformarnos con luchar por el bronce y tendremos que hacerlo además ante Bélgica, el equipo que nos obligó  a jugar un partido más por esa canasta en el último segundo. ¿Qué pensáis que pasará? Yo no sé cuál será el resultado final, pero sí que sé que a nuestra selección, a nuestro equipo, no podremos reprocharle nada porque saldrán de nuevo a darlo todo. Y dará igual si son titulares o suplentes, creo que está quedando bastante claro que todas forman parte de este equipo y saben hacer su papel (el que les toque en cada momento) a la perfección.


Estas tías se merecen una nueva medalla, y nosotros estaremos ahí para animarlas a hacerlo.

 


@VirLokos
LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO