Acumulando años de experiencia en la élite pero afrontando cada verano el reto de las selecciones de formación con la ilusión del primer día. José Ignacio Hernández se pone al frente de la U20 con un objetivo claro: competir por las medallas en el Europeo de Portugal.

Primeras sensaciones en los inicios de una preparación que acelerará las próximas semanas para llegar a la cita del Europeo, última escala en el proceso formativo de selecciones. “tengo sensaciones positivas, de ilusión, de capacidad de trabajo. Reunimos una generación que acabó tercera el Europeo U18, que compitió en el Mundial U19 y afrontaremos un Campeonato que en principio tiene en Rusia la gran favorita, paso a paso, con el objetivo de estar en el pódium… ¿en qué cajón?... eso lo dirá el propio campeonato”.

Empieza el equipo técnico a “establecer las bases ofensivas y defensivas, aprovechando la experiencias anteriores pero siempre recordando conceptos. Muchas jugadoras vienen con roles diferentes a los que tendrán ahora y por lo tanto deberán dar un paso adelante a la hora de ser más resolutivas”.

Acostumbrado como lo está al baloncesto de élite, en ligas profesionales, dirigir una selección U20, senior joven, le motiva especialmente. “Cada vez que me pongo el polo de España tengo la sensación de ilusión, de motivación del primer día. Si alguna vez no siento esto, lo dejaré” afirma un seleccionador experto, que sabe lo que es estar en la Absoluta y con las más jóvenes y que transmite a todos sus colegas entrenadores ese mensaje de “pasión por lo que se hace” imprescindible para ponerse al frente de un grupo de jugadores o de jugadoras.

FEB