Victoria de España ante Suecia en el cruce de octavos en un partido de máximo riesgo jugado desde el talento y el carácter y en el que destacó especialmente la actuación de Nogaye Lo. El rival de cuartos será Bélgica, que ha derrotado a Grecia.

Con pocas horas de recuperación entre el tercer partido de su grupo y el cruce de octavos España afrontó con la energía necesaria un decisivo partido ante Suecia, en uno de esos duelos trampa que deben afrontarse combinando confianza en las propias posibilidades y respeto por los peligros que puedan llegar del rival. Una noche que empezó bien, con la victoria brillante y contundente ante Bosnia y que acabó todavía mejor con la de Polonia sobre Portugal que permitió a España acabar como primera de grupo.

Pero las alegrías había que aparcarlas durante un par de horas en el cruce ante Suecia porque más allá de lo que pasó o de lo que pueda pasar en el futuro, hemos entrado en la fase de las finales, de los partidos a vida o muerte. Y de ahí que la concentración de las nuestras fuera excelente, con Lo dominando la zona, con Laia Flores dirigiendo y anotando, con Quevedo sabiendo aparecer en los momentos adecuados con Orts y María Conde sumando en ataque. Un baloncesto serio y equilibrado capaz de responder desde la serenidad las diferentes amenazas de una Suecia siempre metida en el partido mucho que desde el primer momento España mandase en el marcador. Al final de primer cuarto 20-11, en segundo diferencia de 13 a favor de las de José Ignacio Hernández (36-23 en el minuto 17) pero con un rival que se marchaba al descanso dejando muy claro que no daría su brazo a torcer fácilmente (38-30).

Con la segunda parte llegó la fase de mayor intensidad, en la que cada una de las jugadoras en pista, conscientes de lo que podían ganar y lo que podían perder pusieron el alma en cada acción, haciendo que cada canasta fuera una proeza. Nogaye Lo siguió firmando un partido excelso en ataque y en defensa, mientras desde el perímetro las exteriores buscaban los espacios para poder sumar ante una cada vez más combativa Suecia. 49-40 al  final del tercer cuarto en un partido de máximo riesgo máxime con la tercera falta de Lo y la aproximación a cuatro puntos de Suecia a siete minutos del final (51-47).

Se entraba en la fase crítica, en esa donde las diferencias de nivel, físicas y técnicas, ya no son tan importantes como las relativas a fuerza mental, a valentía para afrontar los retos decisivos. Y ahí es cuando se produjo una noticia tan importante como la victoria en sí. Porque en ese escenario donde podían temblar las piernas y las muñecas, las jugadoras españolas sacaron a relucir talento y carácter, mostraron sobre la pista todas las virtudes y desplegaron los mejores minutos en la fase más importante del campeonato hasta ese momento. Un parcial  de 15-0 llevó el marcador a un definitivo 66-47 a tres minutos del final. España había sellado su pase a cuartos y lo había conseguido desde la brillantez.  

FEB

foto: Lou Mesa (LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO)