Esta madrugada se ha celebrado el draft de la WNBA pero ha tenido que ser de forma virtual por culpa del coronavirus. No ha habido sorpresa y Sabrina Ionescu ha sido elegida el número 1 y jugará con las New York Liberty.

La rumana de 22 años y 1m80 de altura es la única jugadora que ha llegado a anotar 2.000 puntos, ha atrapado 1.000 rebotes y repartió 1.000 asistencias en la liga universitaria de la WNBA. La número dos del draft ha sido Satou Sabally (Dallas Wings) y la tercera Lauren Cox (Indiana Fever).

La WNBA ha querido tener un detalle con Gianna Bryant -hija de Kobe-, Alyssa Altobelli y Payton Chester las tres niñas que murieron en el accidente de helicóptero de Kobe Bryant.

 

LOS SECRETOS DE LA NÚMERO 1

El badalonés Xavi López, técnico y reclutador de Oregon Ducks, explica las claves del éxito de Sabrina Ionescu: cómo es su vida, sus orígenes y cómo entrena esta ídolo e icono mediática

Sabrina Ionescu (06/12/1997, California, 1m80) ha sido elegida la nueva número 1 del draft de la WNBA. Una killer de origen rumano que ha roto todos los registros con 26 triples dobles, récord de la historia de la NCAA masculina y femenina y siendo la primera en llegar a los 2.000 puntos, 1.000 asistencias y 1.000 rebotes. Proviene de la Universidad de Oregon Ducks, que ha colocado tres jugadoras entre las ocho mejores: Satou Sabally (2) y Ruthy Hebard (8).

Y quien es uno de sus técnicos y responsable de reclutamiento de jugadoras? Xavi López (Badalona, ​​04/04/1983). Hablamos con él y nos cuenta su relación con Ionescu: "Hace cuatro años que entreno con ella, la hicimos reclutar entre todos los entrenadores pero directamente lo hizo Mark Campbell, que es nuestro primer ayudante con quien nos repartimos el trabajo. Él es considerado el mejor reclutador de Estados Unidos. "

El técnico badalonés hace años en los Estados Unidos -hay fue a jugar en etapa estudiantil- y explica una de sus funciones: "Hago trabajo específico con las exteriores y Ionescu, que juega de 1 y de 2, es fija. Durante cuatro años hemos hecho muchas sesiones de vídeo y de entrenamientos y ella tiene muy claro desde el primer día que quiere ser profesional. Tiene una mentalidad como Drazen Petrovic, de entrenar a todas horas, horas intempestivas, de hacerlo a primera hora de la mañana, hacerlo con el equipo después, vino la noche a entrenarse sola ... una mentalidad obsesiva de ir al límite para encontrar maneras de seguir mejorando. "

Según Xavi López, su humildad y la experiencia de la familia han sido clave: "Ella atribuye esta mentalidad fuerte a la del inmigrante, sus padres vinieron a Estados Unidos de Rumania cuando tenían unos 20 años, Ionescu es nacida en San Francisco y valora lo que han tenido que hacer sus padres. Tiene una mentalidad asesina que yo no había visto nunca para intentar humillar deportivamente el rival, no es muy normal y se ha creado un fenómeno, un seguimiento y una repercusión mediática que tampoco había visto en baloncesto femenino. "

'Boom' mediático, 11.000 en el pabellón

Según Xavi López la explosión definitiva fue en octubre en un amistoso de Oregon contra la selección norteamericana. "Es curioso que no destaca por su capacidad atlética para que no salta, no es la más rápida pero tiene una capacidad competitiva muy bestia y es cercana a la gente y eso lo ha hecho la número 1, una ídolo." Ionescu ha situado la Universidad de Oregon en el primer plano en Estados Unidos: "Ha representado un boom mediático para las Ducks, salimos cada día a la ESPN. En nuestros partidos aquí en casa tenemos una media de 11.000 espectadores y muchos días no quedan entradas en un pabellón con capacidad para 12.500 espectadores. Somos, con South Carolina, quien más gente arrastra. El equipo masculino de Oregon -en el que juega su hermano-, que también es bueno, tiene una media de 6.000 o 7.000. "

Ha sido una lástima la suspensión del campeonato del NCAA para que el curso pasado Ionescu decidió quedarse para ganar el título después de quedarse a las puertas: "Cuando se acaba la Final Four las jugadoras tienen 24 horas para decidir si quieren quedarse o dar el salto a la WNBA. Ella tenía 21 años, se había graduado en tres años y decidió hacer un máster para quedarse un año más para ganar la NCAA. " No ha podido ser pero ha conseguido ser el número 1. Un número 1 compartido con un catalán como es Xavi López.

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