Anna Cruz narra en primera persona sus sensaciones tras conquistar el anillo de campeona de la WNBA y firmar el mejor verano de su carrera con el Bronce de la Selección en el EuroBasket de Hungría donde logró la canasta decisiva que dio a España el billete para el Preolímpico.

La base española reconoce que “si me dicen hace 10 años cuando empecé con esta vida de forma profesional, que iba a estar aquí no me lo creo. He ido un poco de menos a más durante toda mi carrera y esto es lo máximo a lo que se puede aspirar. No sé cómo describirlo. Bueno si: le dije a mi madre que ya me puedo morir tranquila”

No estaba acostumbra a jugar en un pabellón como el de la final “fue espectacular –recuerda- porque el pabellón estaba lleno. 20.000 personas vestidas de blanco y además un quinto partido que, en teoría, debía ser el más ajustado y en el que nos fuimos muy pronto por 20. No nos lo acabábamos de creer”.

No puede reprimir la emoción al reconstruir “el momento en el que se acaba el partido y saltamos a la pista con toda la gente. El confeti, las lágrimas, el ambiente, la euforia… son cosas que se me quedarán grabadas toda la vida”. Y es que Anna Cruz ha conseguido que en 2015 cambie su suerte. “Siempre me perdía las grandes celebraciones. Desgraciadamente cuando el Oro europeo no pude estar y en mi carrera esa mala suerte había sido una constante. Al final tuve mi recompensa a todas las cosas menos buenas que me habían pasado en un verano para el recuerdo”.

Fotos en la playa de sus amigas
Fue duro tener que seguir jugando cuando “todas mis compañeras se iban de vacaciones. He aguantado todo el verano viendo fotos de playa de todos mis amigos y amigas y muriéndome de la envidia con Marta (Xargay), pero al final todo ha tenido su recompensa. La decisión fue adecuada aunque no haya tenido descanso".

Una situación que se podría volver a dar el próximo verano con Preolímpico, posibles Juegos y WNBA. “Ahora ni planteo lo que pasará el próximo verano. Lo que está claro es que sería un sueño poder volver a este equipo pero el descanso también es parte del entrenamiento y necesito parar en algún momento. Cuando llegue el momento nos sentaremos y analizaremos las fechas disponibles. Ahora queda muy lejos”

Miedo a que el sueño se esfumara
Cara a la final la jugadora catalana reconoce que “sentía miedo porque no muchas personas pueden decir que jugaron una final de la WNBA y no quería desaprovechar la oportunidad. Pero lo conseguimos gracias a Dios y a Maya Moore…”

La mejor jugadora del mundo es otra referencia “Creo que es sobrenatural. Como base a veces te la lía un poco, sobre todo en defensa, pero se lo perdonamos todo porque después mete 40 puntos o el tiro decisivo. Da mucha confianza tenerla al lado”

No quiere despertar
Anna Cruz puede presumir de ser la base del equipo campeón de la WNBA mientras que en el equipo de la NBA el base titular es “también medio de Badalona. Hemos coincidido un par de veces con Ricky Rubio que ha venido a vernos”. Y es que Anna es “consciente de que he sido muy afortunada con todas estas estrellas alrededor y ser de las primeras rotaciones en un equipo que no rota mucho. Estoy encantada de la vida”

La internacional quiere que “no se acabe este sueño porque el año pasado ya fue estupendo con la selección en el Mundial (Plata) y la NBA (New York), pero este año se ha superado. Para mí todo esto es algo indescriptible”.


marca.com