Anna Cruz (Badalona, ​​10/27/1986) ha tenido un verano de ensueño: medalla de bronce en el europeo y campeona del WNBA. Parece que no se puede pedir más, pero ella lo tiene claro: quiero ser en los Juegos Olímpicos del próximo verano en Río de Janeiro.


¿Como tiene el móvil?
Apagado. Han sido unos días de locos, me han perseguido mucho. Masa. No soy mediática y no
estoy acostumbrada a todo esto. Me estoy esforzando para atender todos.


Pero los debería entender. Usted estudió comunicación audiovisual ...
Sí, en Burgos. Me gustan los medios, pero lo que es de cara al público me da vergüenza. Todo lo que es radio o edición de televisión sí que me gusta.


Tiene razón, el móvil quema.
He recibido muchísimos mensajes, ni cuando es mi cumpleaños recibo tantas felicitaciones. Todavía no he podido contestar todos. Ni cuando gané la medalla con la selección española. He tenido muchísima más repercusión ahora. Con la selección española somos doce jugadoras de aquí y campeona de la NBA sólo yo.


Mirando atrás, hágame una síntesis de sus pasos hasta hoy
Recuerdo los inicios con mi hermano a los Maristas. Tras la etapa en Gitanjali, con Silvia Domínguez; el paso antes de dar el salto por BBC; mi debut con el UB Barça, con Carme Lluveras; los tres años inolvidables en Burgos, donde me consolidar; las risas de mi segunda familia en Olesa, con Boada, la Freixanet y Carrasco; mi maduración en Rivas, y el crecimiento personal y deportivo al Nadejda.


Dijo que ya se puede morir tranquila. ¿Lo ratifica?
No. Todavía no he vivido unos Juegos Olímpicos y me gustaría que fuera el próximo verano, aún no me toca morir. Me supo mal que mis padres no pudieran ser conmigo, porque no sé si lo podré volver a vivir, pero trabajaban y no pudieron ser. Lo intentaré cambiar.


¿Ya se ve en Río?
Con la selección he vivido de todo. He vivido la gloria y me he quedado fuera de los Juegos y de un europeo. En España hay mucho nivel. Me afectó, en la vida hay cosas que marcan, pero quedarme fuera de una selección me sirvió para ir a la WNBA.


Cuénteme algún secreto de las celebraciones norteamericanas
Cuando se terminó el partido, se gastaron cuatro mil dólares en botellas de cava. Después nos dijeron que nos íbamos a un concierto privado de Prince. No nos dejaron llevar ni móviles para estar al concierto. Quedé alucinada. Las celebraciones las he hecho a medias, porque volví para hacer cuatro días de fiesta.


¿Obama las recibió?
El encuentro es el próximo año, pero sí llamó a la Maya Moore ya la entrenadora. El Anillo nos lo dan el próximo curso.


Viviendo en Badalona y junto al Palau Olímpic ¿es de la Peña?
Soy más simpatizante de la Peña que del Barça, aunque jugué en el club azulgrana. Lo que sí soy es antimadridista. Estoy muy orgullosa de ser de Badalona, ​​no quiero olvidar mis orígenes y me hace ilusión el homenaje que me harán mañana en el Ayuntamiento. Tengo que reconocer que cuando estoy fuera desconecto un poco de la ACB, porque tengo demasiado baloncesto en mi vida e intento no saturar me.


En Minnesota también juega, pero con los TWolves, Ricky Rubio. ¿Se han visto?
Sí. Es muy buen tipo, muy normal. Me dijo que si necesitaba algo, que le hiciera saber. Fuimos a cenar, pero no hemos tenido mucho tiempo. Entrenamos en el mismo lugar y él estaba allí haciendo entrenamientos individuales y nos hemos visto constantemente. Cuando caminaba por allí veía muchos pósters de él, está muy bien considerado.


Hablamos de su aventura WNBA, porque se podría haber visto frustrada, ¿verdad?
Sí. Teóricamente tenía que jugar en el New York Liberty, pero dije que jugaría con la selección y que llegaría a la WNBA cuando la competición ya hacía un mes que se jugaba. No me quisieron esperar y dos días antes del draft me traspasaron a Minnesota. Tuve mucha suerte, porque confiaron en mí y me quisieron esperar.
¿Dönde se ve el próximo curso?
Soy agente libre y puedo fichar por quien sea. He estado muy a gusto en Minnesota, y donde me tratan bien me gusta volver. Pero aún no he decidido nada. Económicamente, ganaré el mismo en un equipo que otro, o sea que tengo que decidir por el equipo.


¿Por qué escogió el dorsal 51?
Siempre he llevado el 15, pero en Nueva York ya estaba ocupado y giré el dorsal al 51. En Europa soy la 15 ya la WNBA, la 51.


¿Había jugado ante 20.000 espectadores en Europa?
En Valencia, llegamos a jugar ante 8.000 espectadores en la Fonteta, pero nada que ver.

Minnesota Lynx tenía una plantilla espectacular
Miraba a mi alrededor y en lugar de un equipo parecía la selección estadounidense.


¿Cuál es el día a día de una estrella de la WNBA?
Cada jugadora vive en su apartamento, pero todas en el mismo edificio. Me levantaba muy temprano hasta el punto de que no había salido ni el sol ... Nos pasábamos toda la mañana entrenando, luego hacíamos sesiones individuales, gimnasio, scouting y la tarde entera, de fiesta.


¿Ha tenido tiempo para hacer turismo?
Me he esforzado cuando han venido visitas, porque estaba físicamente muerta. Me gusta la naturaleza y hay lagos y montañas.


¿Nueva York o Minnesota?
El año pasado tuve muchas más visitas que en Minnesota, me salían amigos de debajo de las piedras. Nueva York ayuda a tener más vida social, porque hay más cosas que ver.


Hace dos años que no tiene descanso. ¿Le quedan fuerzas?
Sorprendentemente, sí. Pero voy de un extremo al otro y en culturas diferentes. En Rusia sólo juegas a baloncesto. No tienes mucha vida social, ya sea por el idioma o por la temperatura. La vida te la da el Wi-Fi.


¿Como vive en Orenburg?
Las jugadoras tenemos un chófer y una traductora. Cuando quieres ir a comprar debes llamarle y decirle que quieres. Conducir por allí es peligroso, hay hielo, y suerte que tengo chófer, porque tendría un accidente. La temporada pasada cambié tres veces de conductor para que se estamparon.


Y en EEUU ha podido conducir, porque parece que tuvo algún descuido ...
Llegué a Minnesota y fui a alquilar un coche y resulta que tenía el carné caducado. Ni lo sabía. Me he tenido que sacar el carné de nuevo, teórica y práctica. No fue difícil y me costó 27 dólares. Tuve que ir con compañeras a los entrenamientos.


Las buenas jugadoras catalanas marchan en equipos europeos. ¿Tan grande es la diferencia económica?
Sí. Nos vamos porque económicamente es un salto, pero también deportivamente. Nos interesa jugar la Euroliga, y si quieres crecer como jugadora debes marchar.


'Fido Dido', 'Correcaminos', 'Gremlin' ... Es la mujer de los apodos. ¿Cómo le gusta que le digan?
A mí lo que me gusta realmente es que me digan Cruz. Si me dicen Anna me choca.


¿En qué ha mejorado?
He aprendido inglés, me he entrenado mucho y he mejorado tácticamente y como base de la titular que había. Nunca se habían dedicado tanto a mí para hacerme tecnificación individualizada.


¿Qué le ha cansado más de la mediática WNBA?
En el play-off estuvimos dos semanas atendiendo cada día media hora los medios. Ponen al marcador 30 minutos y hacen la cuenta atrás. Al final preguntaba a los periodistas que más querían saber, lo sabían todo.

Xavi Ballesteros
foto: J. Ramos
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